Los ¨Batᨠson los únicos tambores africanos de origen yoruba que se conservan en Cuba. Añá (la magia del tambor) trata de la construcción de estos tambores, de su ritualidad y sacralidad, de las vibraciones sonoras, el lenguaje mágico que provoca la euforia de la posesión (subida del santo), el contacto con los dioses que acuden a su llamado y de los Omo, Añá, Olu, Batá, los tambores que dominan el arte de su compleja ejecución y constituyen una categoría sacerdotal religiosa exclusiva para hombres, de la que se excluye a las mujeres por tan antiguo como extendido tabú, ¨impureza de la menstruación ¨.
Constituye una indagación, una pesquisa sociológica, histórica, mitológica y etnográfica de las raíces africanas de esta religión y de su sentido para los practicantes y estudiosos del tema en Cuba y en el exterior.
Según Williams Dubois, el notable panafricanista caribeño, en las Américas se vendieron alrededor de 15 000 000 de africanos esclavizados mientras duró la trata negrera. En su forzada emigración, aquellos hombres y mujeres, brutalmente separados de su medio sociocultural, se vieron obligados a reformular de este lado del Atlántico, un concepto que, para el africano en general y para el yoruba en particular, reviste vital importancia: la familia. Para los practicantes de la santería cubana, la Moyuba no es más que una nueva forma de adoración a aquel linaje para siempre perdido y de rendir culto a sus ancestros familiares y religiosos.